Sobre los más pequeños
La expresión es fundamental para la comunicación entre los seres humanos. Nos permite descubrir, conocer y relacionarnos con todo lo que nos rodea. Para que esa comunicación se lleve a cabo, recurrimos a diferentes tipos de lenguaje. Desde muy pequeño, el ser humano utiliza impulsos instintivos para sobrevivir, ellos son el movimiento y el sonido. Podríamos decir que son parte de una manera provisoria de comunicación hasta que el pequeño adopte el lenguaje verbal. Sin embargo, el movimiento y el sonido siguen siendo medios de crecimiento durante toda su infancia y son los que contribuyen en la integración del ser ya que colaboran con la exteriorización de los estados de ánimo y encauza progresivamente las energías hacia un fin determinado.
Desde Surdanza proponemos estimular este aspecto en los niños para que continúen su autodescubrimiento y creemos que la mejor manera de hacerlo es mediante el juego espontáneo y el juego orientado por un maestro.
Los niños manifiestan su enorme placer al poner su cuerpo en movimiento, utilizar la voz y crear sonidos. El objetivo de este desarrollo es la unión orgánica del movimiento, de la música, de la palabra, del silencio; es decir, de los medios auténticos de expresión creadora correspondientes a su edad.
Mariela Moreno Pazos-



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